En una discusión con mis
compañeros de la maestría en educación, se comentaba el rol del director y de
la importancia que tiene el don del liderazgo en ellos. Y concluíamos que el
director de un nivel secundaria debe ser alguien con un alto sentido de la
responsabilidad para poder priorizar formas de actuar y empatizar con son sus
compañeros de trabajo.
La comunicación es otro factor de
suma importancia en el logro de los objetivos, un flujo de información directa
y objetiva permite optimizar los tiempos y evitar distorsiones que ocasionan
mala voluntad. Ponían por ejemplo el caso de profesores que han sufrido ataques
de sus propios compañeros por el hecho de que el director no es imparcial y actúa
a favor de quienes en ese momento les fingen lealtad.
Los factores que llevan a los
directores a cometer errores son:
·
El desconocimiento de sus funciones; aunque si
bien es cierto el desconocimiento de la norma no exime su cumplimiento, algunos
directores desconocen las modificaciones a los lineamientos que deben seguirse
en las instituciones educativas. La información de las actividades propias de
los actores educativos delimita el actuar de cada uno de ellos y sus funciones están
definidas, esta información la consideran privilegiada algunos directores y
solamente les hacen de conocimiento los elementos que les permita a los
profesores medio trabajar y cumplir medianamente sus actividades.
·
La falta de carácter para convertirse en
mediador y no ser influenciado por los padres de familia para perjudicar a un
profesor. Muchos director con la única finalidad de evitar conflictos con los
padres de familia toman “partido oculto” contra un profesor, debido a que no
comulga con su forma de trabajo. Un padre de familia difícilmente toma la
iniciativa para perjudicar a un profesor, pero su un grupo de padres de familia
es asesorado por un director se convierte en una herramienta muy útil para
deshacerse de la piedrita en el zapato.
·
No usar un canal de comunicación que le generara
responsabilidades adicionales a las ya contraídas con el puesto. Muy
ciertamente me decían en el trabajo “todo por escrito”, así tenemos forma de
comprobar. Los directores difícilmente lo hacen porque el firmar es casi como
considerarse indefensos cuando la verdad salga a flote.
Lo que sí es un hecho es que los
directores de cualquier nivel son humanos, tienen defectos y cualidades,
defectos que se hacen evidentes cuando se deja de lado el aspecto humano y se
trata de cumplir con las normas para evitar sanciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario